La metáfora del helecho y el bambú

24/04/2024

Un día decidí darme por vencido…renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi vida. Fui al bosque y grité: ¿Puedes darme una buena razón para no darme por vencido?  Pregunté.

Una voz me contestó:  Mira a tu alrededor ¿ves ese campo de  helechos y el bambú?

Sembré a la vez las semillas del helecho y el bambú, y las cuidé igual. El helecho rápidamente creció. Su verde brillante cubría el suelo. Pero nada salió de la semilla de bambú. Sin embargo no renuncié al bambú.

Durante años, los helechos seguían creciendo frondosos y brillantes pero nada había del bambú, aun así, seguí cuidando de él, procurándole luz, agua y cariño

Hacia el quinto año un pequeño brote de bambú se asomó en la tierra. En comparación con el helecho era aparentemente muy pequeño e insignificante. Pero unos meses después el bambú creció más de 20 metros de altura. Se había pasado cinco años echando raíces fuertes y profundas que lo sostuvieran para llegar hasta lo más alto.

Aquellas raíces lo hicieron fuerte y le dieron lo que necesitaba para crecer y sobrevivir.

¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, realmente has estado echando raíces? Le dijo la voz. El bambú tiene un propósito diferente al del helecho, sin embargo, ambos son necesarios y hacen del bosque un lugar hermoso.

Tu tiempo vendrá, y crecerás muy alto. Y crecerás lo mismo que el bambú y que el helecho, dijo.

Aunque con alturas distintas, ambos crecieron lo más alto que pudieron, así debes hacer tú. Aunque te sientas flaquear lucha y no desistas, echa raíces que te permitan crecer fuerte, pues tu momento, tarde o temprano llegará.

No te compares con otros. El bambú tiene un propósito diferente al del helecho; sin embargo, ambos son necesarios y hacen del bosque un lugar hermoso…. Tu tiempo llegará y ¡crecerás muy alto!

– ¿Cómo de alto? – quise saber.

– ¿Y cómo de alto será el bambú? – me respondió

– ¿Tan alto como pueda….? …

Nunca te arrepientas de un día en tu vida. Los malos momentos te dan experiencia, los buenos te dan felicidad, ambos son esenciales.

Si no consigues lo que deseas, no desesperes… quizá sólo estés echando raíces…

A veces, por impaciencia, rabia, dudas o miedo, muchos de quienes quieren tener ya los resultados abandonan justo cuando ya estaban a punto de alcanzar su objetivo. Puede ser difícil darse cuenta de que hay que saber esperar y seguir trabajando en uno mismo.

De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante, pero ten paciencia, confía.

En esos momentos (que todos tenemos), recordemos el ciclo de maduración del bambú japonés. Y no bajemos los brazos ni abandonemos por no ver el resultado esperado, ya que sí está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando.

No nos demos por vencidos, aunque vayamos gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y la sabiduría que nos permitirán sostener el éxito cuando éste llegue.

Alcanzar el objetivo es solo un proceso que lleva tiempo, responsabilidad y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros, a veces a parar o dar un giro.

Seamos como el bambú, date tiempo y permítete brillar.

  • ¿Qué haces para hallar la sabiduría de tu interior?
  • ¿Cuáles son las habilidades, cualidades y recursos que te ayudan a afrontar o te han ayudado con éxito tus circunstancias?
  • ¿Qué te hace fuerte y resiliente? ¿Cómo se están expandiendo tus raíces?
  • ¿Hasta qué punto eres flexible y realizas los cambios y giros necesarios en tu vida?
  • ¿Qué te pasa si necesitas volver a empezar? ¿Qué haces?
  • ¿Hasta dónde vas llegar para vivir tus sueños y aspiraciones?

Date tu tiempo. Aprende a amarte, a escucharte, a valorarte y darte lo que necesitas. El proceso de cada uno podrá ser diferente pero es el que cada uno necesita.

Esta metáfora eres tú, nosotras confiamos en ti.

No me juzgues por mis éxitos. Júzgame por las veces que me caí y volví a levantarme” Nelson Mandela

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